110 SUPLICO Ser readmitido como hijo, humildemente, para una segunda oportunidad que espero merecer de su recto proceder y atenta consideración y mejor corazón. Para lo cual firmo la presente a 7 de mayo del año en curso». —Vaya —manifestó la mujer—. El señor José es bastante buen abogado. Miguel no abrió la boca. Tenía la vista fija en el suelo. Pasaron unos pocos segundos más. Le parecieron eternos. —Será mejor que pases —dijo finalmente su madre—. Esto hay que leerlo bien, muy bien. Miguel entró. Algo era algo. —Pero deja la maleta y la bolsa aquí, en el recibidor —le advirtió—. Puedes esperar en la sala.
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