13 2 Greta hincó los codos en la mesa de su escritorio y abrió el cuaderno de deberes de Inglés. Lamp leyó el ejercicio en voz alta, con una pronunciación británica pomposa. —Where is the cat?, traducido: «¿dónde está el gato?». Greta se partía de risa, ella misma había modificado el programa para escuchar a Lamp hablando como un conde inglés; no tenía precio. —The cat is …..… the table —continuó Lamp en su perfecto inglés—. Traducido: «el gato es la mesa». —No, no —la corrigió—. Fíjate, Lamp. Señaló el dibujo que acompañaba al ejercicio, un gato gordo durmiendo encima de una
RkJQdWJsaXNoZXIy