14 Nicolaso.— Bien, ¿y yo? (Respondiéndose a sí mismo). Bien. Nicolasa.— (A NICOLASO dándole la mano). ¿Y tú? Nicolaso.— Bien también. Director.— ¿Se puede saber dónde demonios está el presentador? Nicolaso.— Está atónito. Director.— ¡Yo sí que estoy atónito! Nicolaso.— Pero él mucho más. Cogió frío en la garganta y no puede hablar. Director.— (Horrorizado). ¡¿Afónico?! ¿Está afónico? Nicolasa.— Pues eso ha dicho, atónico. Empresaria.— ¡Afónico! (Menea la cabeza y anota en la hoja). Esto requiere un descuento. Director.— ¡Qué calamidad! ¿Y quién va a presentar la función? Nicolaso.— Nosotros, director, que nos la sabemos al pelillo. Empresaria.— Querrá decir al dedillo.
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