58 FICHAS COMPLEMENTARIAS. COMPETENCIA LECTORA TAREA 1. Cuento Nombre Fecha Material cortesía de Santillana. Prohibida su redistribución física y/o comunicación a través de internet o redes sociales. Un lobo perezoso Había una vez un lobo muy holgazán que pasaba días sin comer porque le daba pereza cazar. «¡Uf! Perseguir a un animal, capturarlo…, ¡qué cansancio!», pensaba. Un día, el lobo se encontró con un campesino que estaba comiendo un panecillo y le pidió un trocito. El campesino partió una rebanada del pan y se la dio. El lobo se la comió en un abrir y cerrar de ojos, y dijo: –¡Está delicioso! Crujiente por fuera y tierno y esponjoso por dentro. ¡Insuperable! Ojalá pudiera comerlo cada día… –¡Claro que puedes! Solo tienes que sembrar trigo –afirmó el campesino. –¿Solo? –Bueno…, y labrar la tierra, y rastrillarla. El lobo escuchaba interesado. Todo aquello podía hacerlo a su ritmo, tranquilamente, y descansar de vez en cuando… No era mala idea. –Sembrar, labrar, rastrillar… ¿Ya está? –No exactamente. El trigo se siembra en otoño, pero hasta el verano no madura. «Otoño, invierno, primavera…, ¡verano!», repasaba mentalmente el lobo. –¡Pues sí que hay que esperar! ¿Y sale pan? –No. Aún hay que segar el trigo, secar al sol las espigas, desgranarlas, guardar los granos en el granero… El lobo empezó a marearse de imaginarse el esfuerzo que aquello suponía. –Y… –¿Todavía hay más? –preguntó desanimado. –Bueno, ya solo falta ir al molino y moler el grano para obtener harina. Con la harina preparas la masa, la dejas reposar, la amasas bien, le das forma, la horneas y… ¡ya tienes pan! Entonces el lobo respondió: –¿Sabes qué te digo? ¡Que prefiero seguir cazando! Y se alejó en busca de un buen árbol bajo el que echar una siestecita. Cuento popular ES0000000152188 230597 02_COMPETENCIA_LECTORA_124837.indd 58 9/26/2022 2:37:15 PM Libro de recursos 80
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