13 —Increíble... —Mi Supermán... Otro silencio, y este más largo. Tanto que Fernando inició la retirada. Eso de que su madre llamara Supermán a su padre... Lo último que escuchó, eso sí, le puso los pelos de punta. —¿Se lo diremos mañana a Fernando? —Claro. —Bueno. —Será... la repera. La repera. Fernando regresó a su cama, se metió en ella, mantuvo los ojos abiertos como platos un buen rato, dándole vueltas a la cabeza. ¿QUÉ tenían que decirle? ¿QUÉ era la repera? No supo cómo pudo dormirse, pero lo hizo.
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